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miércoles, 17 de abril de 2013

Descubrimiento de las ondas electromagneticas


Las bases teóricas de la propagación de ondas electromagnéticas fueron descritas por primera vez por James Clerk Maxwell en un documento dirigido a la Royal Society (1873) titulado Una teoría dinámica del campo electromagnético, que describía sus trabajos entre los años 1861 y 1865: su teoría, básicamente, era que los campos eléctricos variables crean campos magnéticos variables, y viceversa, que los campos magnéticos variables crean campos eléctricos variables con lo que unos u otros crearán a su vez nuevos campos eléctricos o magnéticos variables que se propagarán por el espacio en forma de campos electromagnéticos variables sucesivos los cuales se alejarán en forma de ondas electromagnéticas de la fuente donde se originaron.
Heinrich Rudolf Hertz, en 1888, fue el primero en validar experimentalmente la teoría de Maxwell, al idear como "crear" artificialmente tales ondas electromagnéticas y como detectarlas y a continuación llevando a la práctica emisiones y recepciones de estas ondas y analizando sus características físicas
El dispositivo que diseñó para producir ondas electromagnéticas consistía en dos barras metálicas del mismo tamaño alineadas y muy próximas por uno de sus extremos y que terminaban en una bola metálica por el otro; sobre una de estas barras eran inyectados "paquetes de electrones" a muy alta tensión que a su vez eran extraídos de la otra barra; los intensos cambios en el número de electrones que esto provocaba en las barras daba origen a descargas de electrones de una a otra barra en forma de chispas a través del estrecho espacio que las separaba, descargas que se producían de una forma que se podría calificar de elástica u oscilante ya que tras una "inyección" de electrones en una barra se producían descargas alternadas de electrones de una a otra barra cada vez de menor intensidad hasta desaparecer al fin por las resistencias eléctricas.




Aparicion de la radio


La aparición de este medio de comunicación es una sucesión de descubrimientos que comenzaron a finales del siglo XIX.
Se tiene noción de que la primera comunicación telegráfica inalámbrica sucedió un 14 de mayo de 1897 entre las poblaciones de Laverck Point y la isla Fratholm en el canal de Bristol que se hallan separadas por una distancia de unos 5 kilómetros. El autor de ese fantástico descubrimiento fue Gugliermo Marconi, un físico italiano.
La radio es algo muy utilizado hoy en día, de muy diversas dimensiones y potencias a la cual damos un valor relativo debido a su masificación, fue objeto de admiración, exceptisismo e incalculables días dedicados a la investigación.
De esa primera comunicación le continuaron una seguidilla de avances tecnológicos que poco a poco fueron mejorando la calidad de las comunicaciones y también la cantidad.
El primer gran empujón que recibió fue durante el desarrollo de la I Guerra Mundial (28 de julio de 1914 – 1918). He aquí una gran utilidad que se le dio a este medio de comunicación: los fines bélicos.
Durante ese período los radioaficionados lograron hazañas tan grandes como el primer contacto radial transatlántico (1921).
El papel que jugo la radio en la II Guerra Mundial (1939 – 1945) fue también muy importante y fue allí donde recibió muchísimo aporte militar para logra un desempeño mejor al alcanzado en esa época. Se utilizó como medio alternativo de comunicación ante la destrucción de las vías férreas, telegráficas y de los caminos disponibles.
Luego una vez finalizada la Guerra, la radio comenzó a utilizarce en mayor escala y se comenzaron a crear radioestaciones, lo cual trajo consigo la fabricación de más unidades de radio. Y esto genero una masificación del medio.
El origen de las estaciones de radio en distintas partes del mundo ha sido muy diverso: estatal, privado, con fines culturales, con fines comerciales. En una primera instancia, era con fines meramente informativos y luego comenzó a variar su rango de acción hasta llegar a cubrir los más diversos aspectos: brindar información, música, cultura, entretención, etc.
Otra ventaja que tuvo hacia sus orígenes es que, al igual que la televisión años mas tarde, llega al hogar, a diferencia del teatro, del cine aun inexistente, las conferencias, los conciertos que reúnen al público en un recinto.
Además llega a un público meramente heterogéneo, no así en sus comienzos que lo hacía solamente a la elite que podía sustentar la compra de un equipo radiofónico. En sus comienzos la radio era fuente de entretención familiar, en la cual al momento de "escuchar la radio", toda la familia se ponía alrededor de ella, la encendían y escuchaban por algunas horas.
Con el pasar de los años, tomo tanta popularidad que se crearon los primeros radioteatros, les precursores de las actuales telenovelas, los cuales eran seguidos por familias durante semanas. Fueron apareciendo las primeras publicidades y la radio poco a poco fue adquiriendo un fin de lucro.


La radio en Argentina


La Argentina fue pionera mundial en materia de radiodifusión, realizando la primera transmisión radial de la historia el 27 de agosto de1920. Las principales emisoras se encuentran en Buenos Aires. Los primeros ensayos radiotelefónicos fueron hechos en el país en 1910, en la localidad de Bernal, por el propio Gugliermo Marconi. Este físico llegó a la Argentina en 1910 a bordo del barco Princesa Mafalda. Desde Bernal, con un cometa de 6 metros de superficie, remontó sus antenas a las alturas y se comunicó con Irlanda y Canadá. Las comunicaciones radiotelefónicas entre Italia y América del Sur se establecieron en 1930 desde el yate Electra de Marconi, fondeado en Génova. Pero ya hacía ya varios años que los aficionados argentinos practicaban transmisiones radiotelefónicas
A comienzos de 1916, el joven técnico ruso-norteamericano David Sarnoff sorprendió a sus jefes con la idea de una aplicación novedosa de ciertos descubrimientos de Hertz, Branly y Marconi: se trataba de llevar la música a los hogares mediante el empleo de la "inalámbrica", junto con conferencias, noticias generales, e informaciones sobre deportes.
El proyecto de Sarnoff – paralizado por la I Guerra Mundial – recién tuvo aplicación en 1920, prolongando el comienzo de una era que convertiría a la radiofonía en uno de los más poderosos instrumentos de comunicación social del mundo.
La aparición del fenómeno en la Argentina es prácticamente simultánea con Norteamérica. La noche del 26 de agosto de 1920 entre las 21 y las 23 Hs, en efecto, un grupo de aficionados integrado por Enrique Susini, Miguel Mujica, Cesar Guerrico y Luis Romero, instalaba un modestísimo equipo para transmitir la ópera "Parsifal" de Ricardo Wagner desde el Teatro Coliseo. Se trataba según algunos historiadores, de la primera transmisión radial del mundo con continuidad en el tiempo.

La Decada del 20


En la década de 1920, uno de los primeros usos de la radio fue la transmisión cotidiana de música clásica. En 1922 se transmitió en vivo la asunción del mando del presidente Marcelo T. de Alvear y en 1923 la pelea de boxeo entre Jack Dempsey y Luis Ángel Firpo, publicitada entonces como "la pelea del siglo".
En 1924, se transmitió por primera vez en el mundo un partido de fútbol, un partido amistoso entre Uruguay, campeón olímpico en París, y Argentina. Simultáneamente comenzaron a realizarse las primeras publicidades radiales, llamadas en ese momento "reclames".
A final de la década comenzó a transmitirse el radioteatro, que en sí mismo significó un género y un acontecimiento cultural. El primero ha sido considerado La caricia del lobo, de Francisco Mastandrea, que resultó un éxito. Otros autores de ese momento serían Andrés González Pulido, Arsenio Mármol y Héctor P. Blomberg.
En esa década surgieron Radio Cultura, Radio Sud América, Radio Excelsior (llamada entonces Brusa), Radio Mitre (llamada entonces Libertad), Radio Casa América, Radio Splendid (llamada entonces Grand Splendid) y Radio Belgrano (llamada entonces Nacional). Debido al crecimiento de las emisoras y a los primeros conflictos por las ondas de radio, en el quinquenio final de la década se realizaron las primeras reglamentaciones de las frecuencias radiofónicas.

La decada del 30


En la década de 1930 marcó el éxito de las radios Splendid, Belgrano y la nueva Radio El Mundo, creada en 1935 por Jaime Yankelevich, pionero de los medios de comunicación radiales y televisivos en Argentina. Aparecen también revistas especializadas en programación radial, como La canción moderna y, sobre todo, la clasica Radiolandia. En 1937 salió al aire Radio del Estado, luego redenominada como LRA Radio Nacional.
El radioteatro se extendió como género popular masivo. En materia deportiva, se pusieron en el aire El Relato Olímpico conducido por Alfredo Aróstegui, y el largamente exitoso Gran Pensión El campeonato, conducido por Tito Martínez Delbox. Entre los relatores de la liga de fútbol transformada en profesional en 1931, se destacaban Horacio Belbo y Borocotó.

La Decada del 50

La década de 1950 fue la de nacimiento de la televisión, que se expandiría en la década siguiente, desplazando a la radio de muchos de los ámbitos de la comunicación masiva que había ocupado. En 1953 se sancionó la primera ley de radiodifusión Nº 14.241, modificada en 1957. A mediados de la década se difundió el uso de la radio portátil, muchas veces referenciada por el nombre de la marca "Spica".
Uno de los programas más exitosos de la época, y de la historia del espectáculo en Argentina, fue el radioteatro Los Pérez García, sobre una familia típica argentina. Entre los guionistas aparecen Alberto Migré y Celia Alcántara.
Entre los programas musicales se destacó El Rancho 'e la Cambicha, dedicado a la música folclórica. Para la difusión del tango, aparecieron Lluvia de estrellas, dirigido por Alejandro Romay, luego histórico líder de la televisión con Canal 9.
En los programas humorísticos sobresalieron Los cinco grandes del buen humor y La Revista Dislocada, conducida por Delfor Discasolo y escrita por Aldo Cammarota. En el deporte apareció un estilo propio de locución con Fioravanti, y los comentarios desenfadados de Lalo Pelliciari. También se puso en el aire un programa dedicado enteramente al automovilismo,Coche a la vista, conducido por Luis Elías Sojit, que se mantendrá desde entonces.